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viernes, 23 de septiembre de 2022

Ilustración museística pt1

 El uso de la ilustración en el museo, para su uso y disfrute ha supuesto en este último siglo un gran impulso para la promoción y ejemplificación de los recursos museísticos.


Aunque no es una herramienta de nuevo uso, especialmente en museos, educación e investigaciones científicas y de carácter arqueológico, como la investigación realizada sobre la  evolución  de  la  imagen  urbana  de la  ciudad  de  Alcalá  de  Henares de Raposo Grau, J.F en 2010 donde Echeverría Valiente, Celis d’Amico y da Casa Martín (2015) agradecen al dibujo como herramienta de investigación al recrear la antigua imagen de la ciudad de Alcalá en base a la documentación gráfica, referencias bibliográficas y levantamientos cartográficos

 En el ámbito educativo M. Aguado y M Villalba (2020) destacan el uso de la ilustración en materias escolares, no a través de su carácter narrativo, si no gracias a la fuerza de sus imágenes, que estimula la imaginación, es atractiva a la vista y potencia la sensibilidad artística. Las ilustraciones de los libros escolares cada vez han ido ocupando más espacio en las páginas, llegando a rivalizar con el texto a lo largo de los años, se ha podido observar cómo ayuda a fijar conceptos e incita pasión por la lectura al provocar curiosidad al alumnado. En general, las ilustraciones educativas bien desarrolladas, ayudan notablemente a los niños, movilizando todos los materiales posibles de expresión, ampliando su esfera de comprensión y aceptación perceptiva con la representación correcta del nuevo concepto y el contexto.

Como podemos ver, tanto en investigación como en medios educativos, el dibujo se ha descrito como una herramienta de gran ayuda visual tanto a investigadores como alumnado u observadores,

La relación del dibujo con la investigación se basa en que posee características inquisitivas, metodológicas y proyectivas; a diferencia del lenguaje hablado, el dibujo opera por medio de la imagen y permite asociaciones libres y no necesariamente lineales entre las partes operativas de un problema (Aguilar Rendón, 2012).

Es gracias a estas características mencionadas por Aguilar Rendón que el dibujo es igualmente útil como medio expositivo. Especialmente, dentro del museo, el concepto de dibujos e ilustraciones museísticas se agrupan dentro de los medios gráficos y “su función es ayudar y apoyar la comprensión de los textos de la exposición. La interpretación de las ilustraciones debe ser directa y sencilla, por lo que hay que evitar detalles inútiles, y conviene representar objetos familiares y reconocibles.” (Almansa y Señoran, 2005, pp. 4), generalmente suele ir acompañada de textos cortos o decoraciones (líneas, cuadrículas, esquemas) pero también puede por sí sola constituir un elemento narrativo completo, resultando ser la síntesis de pieza, acción y espacio o la idea global de una sala del museo.

Si bien tanto la ilustración científica como la educativa es ampliamente conocida y utilizada actualmente, pero, por el contrario, encontramos poca información referente a la ilustración museística, a pesar de ser de gran provecho para los museos actuales en referencia a los medios gráficos, las infografías, cartelería o explicaciones ilustradas. En cierto modo, la ilustración museística es aquella que aúna ambos estilos y los aprovecha dentro del museo.

El ilustrador Juan Navarro (s.f) trabajó con este concepto proyectando como objetivo de la ilustración en los museos el objetivo de proporcionar a los visitantes un valioso complemento didáctico, al resolver en muchos casos aspectos del objeto o entorno musealizado difíciles de interpretar solo con su observación directa o con la lectura explicativa de una cartela. El trabajo de una imagen rigurosa y técnica, pero a la vez clara y simple de entender son la base de la ilustración museográfica.

Es más, numerosos artistas o grupos de diseño se promocionan a sí mismos como “ilustradores museísticos” o categorizan aquellos trabajos realizados para museos como “ilustración museística” a pesar de no existir actualmente una clasificación real para esta categoría de la ilustración.


Referencias:

Echeverría Valiente, E., Celis d’Amico, F., & da Casa Martín, F. (2015). El dibujo como herramienta de investigación: reconstrucción del viaje temporal de la imagen urbana de Alcalá de Henares. EGA Expresión Gráfica Arquitectónica, 20(25), 180–191. https://doi.org/10.4995/ega.2015.3678

Aguado Molina, M.; Villalba Salvador, M. (2020). La Ilustración como recurso didáctico. Dedica. Revista De Educação E Humanidades, N.º 17, 2020, 337-359. ISSN: 2182-018X. DOI: http://dx.doi.org/10.30827/dreh.v0i17.15158

Aguilar Rendón, N. K. (2012, 11 agosto). Dibujo para la investigación. FOROALFA. Recuperado 9 de junio de 2022, de https://foroalfa.org/articulos/dibujo-para-la-investigacion#:%7E:text=La%20relaci%C3%B3n%20del%20dibujo%20con,partes%20operativas%20de%20un%20problema.

Almansa Sánchez, J; Señorán Martín, J. M. (2005). La cartelería y sus niveles. Arqueoweb: Revista Sobre Arqueología En Internet, 1(7).

Navarro Lorente, J. (s. f.). Juan Navarro | ILUSTRACIÓN. Navarro Ilustración. Recuperado 5 de junio de 2022, de https://navarroilustracion.com/